¿Cuáles son las causas más frecuentes del estrés?

El estrés es la reacción física de nuestro cuerpo ante cualquier amenaza externa. Entender cuáles son las causas más frecuentes del estrés y por qué se produce es la única manera que tenemos para sobreponernos a esta reacción y aprender a sobrellevar la ansiedad de una forma relajada y tranquila.

Causas del estrés

Aunque padecer estrés en algún momento de la vida es algo normal y no debe preocuparnos, en algunos casos puede convertirse en un problema grave con consecuencias físicas.

Índice

Qué es el estrés

Causas del estrés

Síntomas del estrés

Cómo aliviar el estrés

¿Qué es el estrés?

El sistema nervioso de nuestro cuerpo está diseñado para producir una respuesta física ante situaciones de amenaza.

Estas reacciones son:

  • Liberar hormonas, como adrenalina o cortisol, que preparan al cuerpo para una mayor capacidad de reacción.

  • Aumentar el ritmo de bombeo del corazón, con lo que aumenta la presión sanguínea.

  • Tensar los músculos para prevenirlos ante la necesidad de actuar.

  • Acelerar la respiración para oxigenar la sangre, los músculos y el cerebro.

  • Agudizar los sentidos para captar mejor la amenaza.

De esta manera, se incrementa nuestra fuerza y resistencia y, sobre todo, la velocidad de reacción ante ese hipotético ataque.

Por todo esto, podemos deducir que el estrés no es algo malo de por sí; en realidad, nos ayuda a adaptarnos a determinadas circunstancias y a reaccionar mejor si nos encontramos ante una situación de amenaza o peligro.

El problema surge cuando esa situación no es realmente una amenaza o un peligro, o cuando, en vez de surgir el estrés como una reacción a un hecho puntual, se vuelve crónico sin nada que lo provoque.

Por eso es importante distinguir entre los distintos tipos de estrés, que se se diferencian, básicamente, por la regularidad con la que se sufren:

  • Estrés agudo, un estrés momentáneo provocado por exigencias y presiones concretas.

  • Estrés agudo episódico, el estrés agudo que se sufre de manera recurrente ante cualquier situación.

  • Estrés crónico, el estrés agudo que se alarga en el tiempo.

¿Cuáles son las causas del estrés?

Se llama estresores a las situaciones que llegan a provocar estrés. Estos estresores son, normalmente, situaciones que nos fuerzan a salir de la rutina diaria, ya sea para algo negativo, como una alta exigencia laboral, o algo positivo, como una boda o una mudanza.

Las causas de estrés externas más comunes son:

  • Cambios drásticos en la vida.
  • Situaciones puntuales en el trabajo.
  • Dificultades en las relaciones.
  • Problemas económicos.
  • Excesivo trabajo o tareas pendientes.
  • Alta exigencia familiar.

Las causas del estrés también pueden provenir de nosotros mismos, si no somos capaces de gestionar nuestro día a día de una manera sana y nos hundimos en pensamientos sobre futuros hipotéticos negativos.

Las causas de estrés internas más comunes son:

  • Autoexigencia o perfeccionismo.
  • Pesimismo.
  • Falta de flexibilidad mental.
  • Preocupaciones crónicas.

Estos son algunos de los motivos más comunes que producen el estrés, aunque no significa que afecten a todo el mundo por igual. Lo que estresa a unos puede no afectar o incluso resultar relajante para otros. En muchos casos, depende del modo en que reaccionemos ante dichas situaciones y hasta dónde dejemos que nos afecten.

¿Cuáles son los síntomas del estrés?

En ocasiones, nuestro cuerpo entra en estado de estrés sin la existencia de una amenaza real. Los nervios por el trabajo o una situación personal pueden forzar la misma respuesta que un ataque, y acabamos normalizando los síntomas del estrés y sus consecuencias en el cuerpo y la conducta:

  • Problemas neurológicos, como dolores de cabeza o de memoria
  • Dolores de diversa naturaleza.
  • Náuseas o mareos.
  • Problemas gástricos o intestinales.
  • Taquicardias.
  • Bajada de defensas.
  • Pérdida de pelo y problemas dermatológicos.
  • Problemas para alcanzar o mantener la concentración.
  • Pensamientos negativos recurrentes.
  • Estado de preocupación constante.
  • Irritabilidad o mal humor.
  • Sensación de soledad.
  • Depresión.
  • Trastornos alimentarios.
  • Trastornos del sueño.
  • Consumo de sustancias estimulantes, alcohol o drogas.
  • Tics nerviosos.
  • Por encima de todos estos, debemos recordar que los altos niveles de estrés aumentan el riesgo cardiovascular, de obesidad y los estados de depresión y ansiedad, por lo que debemos atajarlo antes de que sea demasiado tarde.

¿Cómo podemos aliviar el estrés?

Si queremos llevar una vida más sana y calmada, es necesario aprender a controlar el estrés.

Las personas tendemos a querer aliviar el estrés de maneras poco adecuadas para nuestra salud, mediante bebidas alcohólicas, comida no saludable o tiempo ante el televisor o las redes sociales. Cualquier cosa que nos ayude a desconectar del problema.

Sin embargo, hay otras maneras de aliviar el estrés, mucho más recomendables para nuestra salud.

Comparte tus preocupaciones con otras personas

Los humanos necesitamos la cercanía de otras personas, y el hecho de compartir con nuestros amigos más próximos el origen de nuestras preocupaciones hace que el cuerpo se relaje y libere hormonas que reducen el estrés.

Aun cuando nuestros amigos no puedan ayudarnos, hablar con ellos ya nos sirve para mejorar nuestro estado físico y anímico.

Practica algún deporte

El ejercicio físico representa una de las mejores armas para luchar contra el estrés.

Cualquier tipo de deporte, sobre todo si te obliga a mantener la concentración en lo que estás haciendo, ya sea el control de la respiración o de algún movimiento, nos ayudará a olvidar la causa del estrés y liberará hormonas relajantes para combatir la ansiedad producida por el mismo.

Si no puedes practicar un deporte de cierta intensidad, no te preocupes, algo tan sencillo como un paseo al aire libre reducirá tu nivel de cortisol en sangre y disminuirá el riesgo de estrés.

 

Relájate

Sabemos que esto es lo más difícil de conseguir, pero hay técnicas que pueden ayudarnos a lograrlo. El yoga, la meditación o el control de la respiración pueden llevar al cuerpo a un estado de relajación que lo liberará del estrés.

Lleva una alimentación saludable

Aunque no lo creas, la dieta que llevas es de vital importancia a la hora de enfrentarte al estrés. Se ha comprobado que existen propiedades específicas en determinadas frutas para combatir la ansiedad, por lo que un desayuno saludable, en el que reduzcas al mínimo la cafeína y el azúcar y aumentes la ingesta de vegetales o zumos de fruta te preparará para un día de trabajo.

Si tienes problemas de estrés, también debes evitar el alcohol y la nicotina en todo lo posible.

Asegúrate horas de sueño

Aunque sientas que el día no tiene las suficientes horas para todo lo que debes hacer, respeta siempre las suficientes horas de sueño. El cansancio al día siguiente hará que todo sea peor y, en vez de aliviar el estrés, lo empeorará notablemente.

En resumen, controla las causas del estrés para mejorar tu vida

Las causas del estrés no tienen por qué resultar evidentes a simple vista. Muchas personas tienen tan asimilado su ritmo de vida que lo ven como algo normal y, sin embargo, les está provocando un estrés crónico que puede afectar a su salud.

Puede que necesitemos acudir a un profesional para buscar ayuda, pero, una vez hayamos localizado las causas del estrés, y mediante las diferentes técnicas que hemos visto, podremos empezar a ponerle remedio y, por tanto, mejorar nuestra calidad de vida.

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