El melocotón

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  • Destaca por sus propiedades antioxidantes.
  • La fibra insoluble ayuda a combatir el estreñimiento.

 Considerado símbolo de fecundidad, el melocotón ya era conocido en el tercer milenio antes de Cristo. Procedente de China septentrional, llegó a Europa y se extendió a América llegando hasta nuestros días y destacando por sus propiedades antioxidantes, aroma y dulce sabor. 

Melocotón, durazno, nectarina…

El melocotón, también llamado durazno, se caracteriza por una especie de pelusilla que lo recubre; la nectarina es una variante que no tiene dichas vellosidades. Su pulpa es carnosa y tiene un hueso duro en su interior y aunque suele ser de un intenso amarillo, hay melocotones que tienen un tono más rojizo o anaranjado.

Nutrientes

Como la gran mayoría de las frutas, los melocotones tienen un alto porcentaje de agua y muy pocas calorías. Aportan hidratos de carbono en forma de azúcares simples, fibra, potasio, vitamina C y carotenoides. Estos últimos (carotenoides y vitamina C), son los responsables de su poder antioxidante.

Carotenoides

Son pigmentos vegetales que dan a los alimentos su color y que pueden transformarse en vitamina A. Hay más de 500 tipos, siendo el betacaroteno uno de los más conocidos y el tipo de provitamina A más común.

El betacaroteno del melocotón, al ir acompañado de otros antioxidantes naturales como la vitamina C, frena los radicales libres”, nos indica Francisco Javier Sánchez Acebes, bioquímico y bioingeniero especialista en alimentación, que continúa, “es una fuente de vitamina A común en nutrición que contribuye a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, degenerativas y cáncer”. El betacaroteno también favorece la salud de dientes, tejidos blandos y óseos, membranas mucosas y piel. La vista se ve igualmente favorecida por la vitamina A.

Vitamina C

El organismo no puede producirla ni tampoco almacenarla, por lo que debe obtenerse de la alimentación. “Si bien la cantidad de vitamina C del melocotón es poca, es suficiente, ya que se necesita para el crecimiento y reparación de tejido de todo el conjunto de nuestro organismo y contribuye a la formación de una proteína que el cuerpo utiliza para producir la piel, los tendones, los ligamentos y los vasos sanguíneos”, afirma Francisco Javier. Ingerir demasiada vitamina C no suele tener contraindicaciones ya que el propio cuerpo expulsa la que no necesita.

Fibra

La fibra puede ser soluble (atrapa agua y la convierte en gel durante la digestión, haciendo que el proceso digestivo sea lento), e insoluble (acelera el paso de los alimentos a través del estómago y de los intestinos). El melocotón aporta ambos tipos, aunque predomina la insoluble, por lo que combate problemas intestinales como el estreñimiento y también el colesterol o determinadas cardiopatías.

Potasio

Este mineral participa en numerosas funciones del organismo, como la producción de proteínas, la descomposición y utilización de carbohidratos, el control de la actividad eléctrica del corazón y el equilibrio de ácido básico. El melocotón además es “bajo en sodio, por lo que es muy beneficioso para las personas que son hipertensas, tienen problemas vasculares o cardíacos”, añade Francisco Javier.

Otros minerales

El melocotón también contiene yodo, “necesario para el correcto funcionamiento del tiroides y la producción de las hormonas tiroideas”, y magnesio “importante para el cansancio y los calambres musculares”, afirma Francisco Javier.

FUENTE

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