La pera. Refrescante y saludable

  • Es una de las frutas más fáciles de encontrar y de combinar con otras en macedonias o zumos
  • Su textura la convierte en un ingrediente ideal para dulces saludables y mermeladas

Peras

La pera es una fruta jugosa, carnosa y una de las más importantes de las producidas en regiones templadas. De piel áspera pero comestible, la pera suele estar más presente en tiendas y supermercados a finales de verano, pero también podemos encontrar variedades propias del invierno. Su punto de maduración adecuado para el consumo es aquel en el que la piel se vuelve amarilla o rojiza y podemos notarlas más blandas al tacto. Elizabeth Hernández, dietista y miembro de la Asociación de Dietistas Diplomados de Canarias (ADDECAN), comenta además que “es una de las primeras frutas recomendadas a introducirse en la alimentación del niño/a, que puede ofrecerse como alimentación complementaria a la leche materna o de fórmula desde los 6 meses, debido a que es una fruta jugosa y de cáscara blanda”.

PROPIEDADES NUTRITIVAS

Muy apreciada por sus propiedades nutritivas y su delicado sabor, la pera es adecuada en dietas de pérdida y control de peso. Elisabeth Hernández señala que “la pera es una fruta con bajo contenido calórico (53kcal por 100g). Tiene un gran contenido de agua y fibra que se traduce a un efecto saciante considerable y facilita la eliminación de toxinas. Tan solo consta de 26g de hidratos de carbono por unidad y los hidratos de carbono que aporta son complejos, lo que significa que se vierten a la sangre de forma gradual. Además, es una fruta de bajo índice glucémico, es decir, no eleva tanto los niveles de azúcar e insulina en sangre”.

En cuanto a su contenido en vitaminas, presenta vitaminas B1, B2 y niacina o B3, que regulan el sistema nervioso y el aparato digestivo, contribuyen a la salud cardiovascular, protegen la piel y el cabello y son esenciales para el crecimiento. “Que la pera tenga un gran contenido de vitaminas del grupo B quiere decir que es adecuada para el correcto funcionamiento de los diferentes órganos y su deficiencia conlleva la aparición de diversas patologías”, comenta Elizabeth Hernández.

La pera también contiene vitaminas A y C, es rica en minerales como el calcio, el fósforo, el magnesio, el cobre o el potasio, así como en taninos, ácidos oleico, palmítico, linoleico y ascórbico.

SISTEMA DIGESTIVO SALUDABLE

La pera ayuda a mantener el tono y las funciones de nuestro sistema digestivo gracias a su contenido en agua y fibra. Su consumo facilita la eliminación de toxinas y acelera el movimiento del intestino, por lo que es una fruta muy aconsejable para las personas que padecen de estreñimiento. La dietista Elisabeth Hernández aclara que “la pera es adecuada en casi todos los casos. Solo habría que limitar su consumo en la litiasis renal (cálculos renales), por su alto contenido en oxalatos”.

RICA EN VITAMINA C

Aunque no sea una propiedad muy conocida, la pera también es una de las frutas con alto contenido de vitamina C. Esta vitamina funciona como un potente antioxidante de las células que hace que nuestra piel luzca joven por más tiempo y contribuye a la regeneración de los tejidos, protegiéndonos frente a la contaminación y los radicales libres de la radiación solar. Al mismo tiempo, sus propiedades antioxidantes hacen que el sistema inmunológico se vea reforzado cada vez que consumimos esta deliciosa fruta.

PERA-PIÑA. UNA COMBINACIÓN PERFECTA

La pera combina a la perfección con otras frutas ricas en agua como es el caso de la piña. Su sabor dulce matiza el de otras frutas más ácidas y su textura facilita la preparación de zumos y mermeladas.

Es habitual encontrar zumos, batidos y otros licuados de pera-piña, ya que el resultado es un sabor suave y agradable que encanta a los niños y es muy refrescante. Además, este zumo posee un alto contenido en fibra soluble y vitaminas.

 

Fuente: revista canaria de la salud logo